
Hay diferentes tipos de asambleas: grandes, pequeñas, de información, de
debate, de toma de decisiones, de generación de ideas… al fin y al cabo,
la asamblea no deja de ser un espacio colectivo en el que un grupo de
gente se comunica y llega a acuerdos -o no- a través del diálogo,
aunque no sólo de él.
Cuando nos juntamos en una asamblea enfrentamos varios riesgos: puede
ser aburridísima porque unas pocas personas monopolizan la palabra,
porque perdemos el norte a dónde queremos llegar, porque se manifiestan
intereses particulares velados, porque no nos respetamos, porque no
escuchamos las propuestas, porque… y entonces la asamblea deja de ser un
espacio horizontal de trabajo.

Ramón Fernández Durán murió en Madrid el pasado día 10 de mayo. El texto que reproducimos ha sido publicado en la web de Ecologistas en Acción.
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